La gran actualización de Windows 10 ya está aquí: cómo instalarla y sacarle partido.

La gran actualización de Windows 10 ya está aquí: cómo instalarla y sacarle partido.

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Hoy llega el primer lavado de cara del último sistema operativo de Microsoft. Aunque puede que tengamos que esperar un poco para conseguirla, estos trucos acelerarán el proceso.

Por fin ha llegado el día: hoy llega a nuestros ordenadores la primera y gran actualización de Windows 10, el sistema operativo de Microsoft que acaba de cumplir su primer año de vida. La conocida como ‘Anniversary Update’ será gratuita e incluirá un buen número de mejoras. Te explicamos, paso a paso, cómo instalarla y sacarle todo el jugo.

Como siempre, la actualización llegará poco a poco a todos los ordenadores: aunque no hagamos nada el sistema nos avisará, tarde o pronto, de que podemos instalar esta nueva versión. Para los más impacientes —o en el caso de que el mensaje tarde más de la cuenta— es posible acelerar el proceso. Para ello sólo hay que ir a Configuración en el botón de inicio y entrar en Actualización y seguridad.

Una vez allí, en la pestaña de Windows Update, deberemos seleccionar la opción de Buscar actualizaciones e instalar la más reciente. Si no aparece y somos muy impacientes podemos instalar la herramienta de creación de medios—puede que el enlace no se abra en todos los navegadores—, una puerta trasera desde la que también es posible actualizar Windows 10.

Aunque decidamos esperar a que el ordenador se actualice de forma automática, es buena idea comprobar antes que tenemos más de 3 GB libres en el disco duro —la instalación no debería tardar más de media hora—. Tampoco está de más hacer una copia de seguridad de nuestro equipo: para ello debemos ir a Configuración/Actualización y seguridad/Copia de seguridad y agregar una unidad para llevar a cabo el ‘backup’ en un disco duro externo.

También hay que tener en cuenta que, por mucho que sigamos estos pasos, es posible que no podamos actualizar nuestro ordenador hasta pasados unos días. Existen más 350 millones de ordenadores con Windows 10 instalado, a los que hay que sumar móviles y consolas, todo un reto para los servidores de Microsoft. En otras palabras: no nos pongamos nerviosos.

¿Y si no quiero actualizar?

Enfrente de los usuarios ansiosos se encuentran los conservadores, que prefieren esperar para ver que la actualización tiene éxito y no se desencadena un desastre de proporciones épicas a nivel global. Los más escépticos también pueden retrasar la actualización hasta varios meses, aunque esta opción sólo está disponible en las versiones Pro y Enterprise.

Para comprobar si podemos demorar la actualización deberemos ir a Configuración/Actualización y seguridad/Windows Update/Opciones avanzadas, y una vez allí marcar la casilla de Aplazar actualizaciones.

¿Cuáles son las novedades principales?

Ya tenemos la ‘Anniversary Update’, ¿y ahora qué? Ya hemos repasadolas novedades principales de la nueva versión. Las extensiones para Edge son una de las características más esperadas: el navegador de Microsoft por fin permitirá añadir mejoras a su nuevo navegador, como sucede con la competencia desde hace años.  Otras funciones que incorpora la actualización es Bash, que permite trabajar con Ubuntu; mejoras en Cortana, un Windows Defender más completo…

¿Posibles problemas?

La versión de 32 bits de la nueva actualización requerirá más memoria RAM para funcionar: 2 GB en lugar de uno. Si nuestro ordenador tiene pocos meses —o incluso un par de años— no deberíamos ni enterarnos. Si cometimos el error de instalar Windows 10 en una máquina ya vetusta, es muy posible que funcione con mayor lentitud. En caso de que no tengamos tanta RAM, la actualización funcionará igual, pero no a pleno rendimiento. La excusa perfecta para aumentar la RAM de nuestro PC.

Más preocupante es la omnipresencia obligatoria de Cortana. Windows 10 ya ha sido criticado por el uso que hace de los datos personales, hasta el punto de que varias agencias de privacidad europeas ya investigan el sistema operativo de Microsoft. La asistente virtual incluye nuevos comandos y puede sincronizarse con las ‘apps’ móviles, entre otras mejoras. ¿El problema? Que ahora es obligatoria.

Cortana ya no se podrá ‘apagar’: la caja de búsqueda pasa obligatoriamente por Cortana. Pero no todo son malas noticias: en primer lugar —y por desgracia— esto no empeora la ya cuestionable privacidad de Windows 10. Además, es posible impedir que la asistente recopile información desde su menú de Configuración.

¿Y si no tengo Windows 10?

El pasado viernes Windows 10 dejó de ser gratuito. Si nos hemos dormido en los laureles, lo más sencillo es pasar por caja y desembolsar los 135 euros que cuesta la edición Home. Existen un par de trucos para —todavía— conseguir la actualización sin pagar un centavo, pero una pasa por convertirse en ‘betatester’ —y por lo tanto instalar una versión repleta de fallos— y la otra por aprovecharse de una oferta que Microsoft mantiene para las personas con problemas de accesibilidad.